Estaciones de clasificación
Hasta los años 60, hacía falta toda una serie de trenes para que cada vagón de mercancías llegara a destino. Los vagones se enganchaban o desenganchaban en diversas estaciones de clasificación, que iban desde pequeños apartaderos junto a la vía hasta grandes instalaciones construidas al efecto. Estas maniobras consecutivas eran caras, requerían tiempo y no producían ingresos. Para reducir costes y acelerar las operaciones, las compañías ferroviarias mecanizaron las estaciones de mayor tamaño. Una forma de mecanización surgida tras la Primera Guerra Mundial fue las estaciones de clasificación de “lomo de asno”. Eran más rápidas que las convencionales y requerían menos locomotoras para mover los vagones. Los trenes que llegaban a la estación eran empujados sobre un lomo de asno (una sección de vía tendida sobre un promontorio), de forma que los vehículos individuales o los grupos que tuvieran el mismo destino pudieran entrar en el apartadero apropiado. En cada uno de éstos, se formaba un...